Placenta envejecida

¿??? Te estarás preguntando igual que yo de que se trata esto, una de las tantas cosas o situaciones que desconocemos a menos que nos suceda es acerca de la placenta envejecida, solemos escuchar la más común llamada placenta prematura y si a esto le sumas que has tenido un embarazo normal, sin complicaciones lo menos en lo que piensas es acabar en cirugía de emergencia.
 
Pero informémonos: “en ocasiones –afortunadamente, muy raras–, la placenta deja de funcionar adecuadamente y no permite el paso de oxígeno y nutrientes al bebé, que da lugar a problemas de crecimiento del feto. Dicha anomalía es más frecuente en mujeres con enfermedades previas, como hipertensión o diabetes, y que ya han tenido alguna cesárea.
El diagnóstico puede desarrollarse a lo largo del embarazo o en el último mes de gestación. Antes del parto se calcula el tamaño del bebé de acuerdo a la semana en la que te encuentres, si corresponde dentro de los límites normales significa que no existe placenta envejecida; por otro lado, si al finalizar tu embarazo te sometes a un monitoreo fetal electrónico el médico notará si la cantidad de oxigeno es la apropiada para el feto y ese será un buen indicativo de su condición
 
Cuando menos te lo esperas estás sintiendo las contracciones del parto y esperas que todo acabe bien, nosotros estábamos ansiosos por que ya llegábamos al tope del día probable y nada, era nuestro primer bebé, no tenía enfermedades previas, ni hipertensión, ni nada de lo que pude averiguar luego, ya que fue hasta los exámenes que hicieron a la placenta que determinaron la causa, no está demás informarse de cada detalle y descartar cualquier alteración por el bienestar de ambos, siempre que tu médico tratante no lo detecte antes y valore adelantar el parto, sería una opción beneficiosa tanto para la mami como para el bebé.
 
Así que una buena comunicación con tu gineco-obstreta es clave, no se abstengan de preguntar y ellos no deben cansarse en responder todas sus dudas. Suerte!