Saliendo de la rutina

Ya estaba llegando el feriado largo y no teníamos planeado que hacer, no gusto viajar cuando se que todo el mundo estará ahí mismo, pero cuando tiempo es lo que falta, los únicos días libres para estar juntos los 4 no son más que estos, los feriados largos, así que armamos las maletas, llenamos el tanque y partimos hacia un lugar con clima favorecedor para los que sufren de bronquitis, alergias y asma, la provincia de Huarochirí – Matucana.
 
La naturaleza libre de contaminación urbana fue para mi el mejor atractivo, aunque sus lagunas y la catarata de Antancallo son destinos obligados para cualquier explorador, no logramos llegar ya que son dos horas de caminata y con los chicos pequeños nos dedicamos a recorrer las callecitas del pueblito serrano, tomar leche fresca, comer harto queso, aunque nos quedamos con las ganas del cuy 😉
 
Viajar en familia es lo mejor que puede haber, recuerdo mis viajes de pequeña y realmente son inolvidables, lo mejor fue que no encontramos alojamiento ufff  esto de hacer las cosas a última, conseguimos una con cama matrimonial donde nos acostamos todos, juntitos como para darnos calor, ya que durante las noches es donde se acentúa el frío, sobre todo en los meses de junio, julio y agosto.
 
La verbena estuvo buena, los chicos se divirtieron, fuimos con unos amigos a la aventura, desconectándonos de todo, celulares descargados y casi cero de televisión, aunque para esos casos conozco lugares de ensueño pero eso ya será en otro post 🙂
 
Al retorno paramos a almorzar pachamanca calientita recién sacada de la tierra, también paramos a lavar el auto, comer bastante naranjas y conforme fuimos llegando a Lima el cielo se iba tornando gris, definitivamente, tenemos que volver por esa caída de agua, hasta pronto!