Cuando se pierde a una hermana

“Quizás tus alas hayan estado listas para volar, pero nuestros corazones nunca estuvieron listos para verte partir”

Yo no sabía como hilar este vacío en mi vida, como darle continuidad a este espacio que se paralizó hace una semana y que no tenía ganas de contar nada, pero los momentos no siempre son felices y las tristezas también son parte de la vida, ésta vida que para nosotros los vivos solo nos quedan recuerdos…

Es difícil cuando pierdes a un ser querido repentinamente, por ahí leí (no recuerdo muy bien donde) que los hermanos son aquellos que forman parte de tu pasado porque estuvieron ahí contigo creciendo juntos, formaron parte de tu presente porque incluso estuvimos conversando sin presagiar nada y se supone que deberían estar ahí en tu futuro, en esa imagen que tengo proyectada en mi memoria junto a mis hijos en familia, en nuestra mesa en Iquitos, subiendo las escaleras de mi nueva casa, cargando a mi futura hija, quedándote con tus sobrinos para aliviarnos un poco la carga a nosotras, ahí, ahí se supone que deberías seguir.

Pero ya no estás, quizás la parte mas dura se la llevan nuestros padres, pues nadie espera ver partir a sus hijos primeros, se supone que tiene que ser al revés y una vez mas la vida nos hace bailar el tango que ella decide no el que nosotros esperamos…

Tuve mucho temor en hablarles con la verdad a mis hijos, tan pequeños, tan inocentes y aunque ahora es la era en la que se habla con total transparencia y sinceridad a los mas chicos, fueron ellos mismos los que se encargaron y nos ayudaron en esos momentos y hasta ahora a no darle mucha tregua al dolor, quizás tú misma lo quisiste así, tanto amor hacia tus sobrinos y son ellos mismos los responsables de mitigar la pena y tu ausencia.

Nadie entenderá lo que cada uno de nosotros sentimos, el duelo personal que llevamos a cuestas, mas sólo tú Cayoya de mi vida siempre vivirás en nosotros.

En memoria de mi hermana Karla.