DE NIÑO A EMPRENDEDOR

“Potencia las habilidades de tu niño y le enseñaras a descubrir que pueden alcanzar lo inimaginable”

Solo falta encenderles esa chispa, y otros ya vienen con la mecha encendida y es que para ser emprendedor no hay distinción de edad, sexo, condición ni muchos recursos, lo importante es la voluntad de querer conseguirlo y un poco de ayuda de los padres en los primeros años les ayudará a ganarse esa confianza.

Mientras los rayos de sol quemaban este verano en las clases de fútbol a las que siempre acudimos los fines de semana a Vasco se le prendió la chispa de ofrecer marcianos y todos dijimos ok!!!

Cuando digo que muchas veces los pequeños emprendedores necesitan un poco de ayuda de sus padres o mayores me refiero a que como en este caso, cocinar el maiz morado (decidimos hacerlos de un solo sabor para tantear el mercado) dejar enfriar, endulzar  y colocar en las bolsitas requería de ayuda; fue por ello que decidimos repartirnos las tareas, encargarnos de la producción y dejar a Vasco  el tema de las ventas (aún me enorgullece saber lo que sabe puede conseguir desde pequeño).

 

Una vez que llegó el próximo fin de semana y dado el carisma del vendedor (debo confesar que al salir me dijo entre dientes que sentía un poco de temor) y quién no lo siente en su primera vez? le dije, lo importante es romper esa barrera y seguir adelante!

Dicho esto, ni bien pisamos la entrada se agotaron mas de la mitad de los marcianos preparados y antes de llegar a nuestro público objetivo que era el equipo de fútbol ya se habían terminado todos!

Y para el próximo fin de semana ya tenía en mente otros sabores para ampliar su carta.

 

Enseñemosle el valor del trabajo, aún cuando el mérito haya sido suyo, el trabajo no lo fue en su totalidad por lo que la división de los gastos y ganancias se tiene que hacer por partes, esto es algo que al principio puede que no lo hayan previsto pero creánme que lo entenderán a la perfección.

Y por último, predica con el ejemplo mucha de las habilidades que nuestros hijos desarrollan son el reflejo de sus padres y no olvides que lo que comienza como una experiencia puede llegar a ser un gran estímulo para su vida.